El líquido refrigerante, a veces conocido como anticongelante, es una solución vital que juega un papel fundamental en el rendimiento y la longevidad de los vehículos. Sin este componente crítico, nuestros coches, camiones y SUVs no funcionarían tan eficientemente o de manera tan segura como lo hacen.

El líquido refrigerante es una mezcla de agua y productos químicos, normalmente etilenglicol o propilenglicol, que ayuda a regular la temperatura del motor de un vehículo. Esencialmente, su función es absorber el calor generado por el motor y disiparlo a través del radiador.

La utilidad de este líquido va más allá de la simple refrigeración. También ayuda a prevenir la corrosión y la formación de depósitos en el sistema de refrigeración, y su característica anticongelante asegura que el agua presente en el sistema no se congele durante los meses más fríos, ni se sobrecaliente en los más calurosos.

Sin este preciado líquido, el motor se sobrecalentaría, lo que podría causar daños graves, desde la deformación de las partes del motor hasta fallos catastróficos que podrían dejarte con un vehículo inutilizable.

¿Cuánto tiempo dura el líquido refrigerante en el vehículo?

El tiempo que el líquido refrigerante puede durar en tu vehículo varía según diversos factores, como el tipo de vehículo, el tipo de líquido refrigerante y las condiciones de conducción.

Por regla general, los fabricantes de vehículos suelen recomendar que el líquido refrigerante se cambie aproximadamente cada 30,000 a 60,000 kilómetros o cada 2 a 4 años. Sin embargo, algunos líquidos refrigerantes de «larga vida» o «extendida» pueden durar hasta 150,000 kilómetros o 5 años antes de necesitar un cambio.

Es crucial recordar que estas son solo pautas generales. Siempre es mejor consultar el manual del vehículo para obtener recomendaciones específicas de mantenimiento.

¿Cómo saber el tipo de líquido refrigerante?

El líquido refrigerante viene en diferentes tipos y colores, y cada uno está diseñado para cumplir con las especificaciones de ciertos tipos de motores. Por lo general, se puede determinar el tipo de líquido refrigerante consultando el manual del vehículo, que debería especificar el tipo que se necesita.

Los tipos de líquido refrigerante más comunes incluyen IAT (Inorgánico Aditivo Tecnología), OAT (Organic Acid Technology), y HOAT (Hybrid Organic Acid Technology), y cada uno viene en diferentes colores como verde, naranja, amarillo, rosa o rojo.

Es crucial usar el tipo de líquido refrigerante específico para cada vehículo para evitar problemas como la corrosión del motor, el sobrecalentamiento y la formación de depósitos que pueden dañar su sistema de refrigeración.

¿Qué pasa si se queda sin líquido refrigerante?

Quedarse sin líquido refrigerante puede ser desastroso para un vehículo. Como mencionamos anteriormente, el líquido refrigerante es crucial para mantener la temperatura del motor bajo control. Si este nivel cae demasiado, el motor puede empezar a sobrecalentarse.

En un principio, si su vehículo se queda sin líquido refrigerante, puede notar que la temperatura del motor aumenta rápidamente. Esto puede provocar un rendimiento reducido, y si no se aborda, puede llevar a problemas más graves.

El sobrecalentamiento puede causar una serie de daños al motor, incluyendo la deformación de componentes, daños en la culata, grietas en el bloque del motor y, en el peor de los casos, una avería total del motor.

Además, el sistema de refrigeración no es solo para mantener fresco el motor. También desempeña un papel en la calefacción del habitáculo del vehículo. Cuando el motor está caliente, el exceso de calor se utiliza para calentar el habitáculo. Sin líquido refrigerante, esto no sería posible.

Por último, sin líquido refrigerante, el agua del sistema puede congelarse en invierno, lo que puede dañar los componentes del motor y provocar costosas reparaciones.

Por todas estas razones, es vital que controles regularmente el nivel de líquido refrigerante de tu vehículo y te asegures de llevarlo a un taller mecánico para rellenarlo o cambiarlo, según las recomendaciones del fabricante.

Mantener el sistema de refrigeración de tu vehículo es una inversión esencial en la longevidad y el rendimiento óptimo del vehículo.

Si necesitas un taller mecánico de confianza, en Macisa te ofrecemos soluciones personalizadas. Pide cita y nos encargaremos de revisar y solventar cualquier aspecto que sea necesario en tu vehículo para que puedas disfrutar de una conducción segura.

Javier Cicuéndez Gallego
Director Ejecutivo en Macisa Ruedas Industriales

Experto en el rubro del neumático, líder con gran visión de negocio y alta capacidad de comunicación. Ha sabido llevar su proyecto inicial hasta la unidad industrial y de servicios que posee en la actualidad, que sigue desarrollándose constantemente. Por su flexibilidad hacia los nuevos retos se transforma en pieza clave para el éxito del proyecto por su perfil técnico en la materia.