Tener un coche es como tener un hijo. Hay que preocuparse de un montón de cosas para que esté a punto, cuidarlo mucho, y sobre todo, lo que más tienen en común es el gasto que suponen. Pero los tenemos, porque nos hacen felices, ¡qué le vamos a hacer! Así que somos responsables y los cuidamos encantados. Uno de los factores a tener más en cuenta en el coche es el aceite. Hay que saber escogerlo bien. Por eso hoy os traemos este artículo: ¿Qué tipo de aceite lleva mi coche?

La importancia de escoger bien el aceite del coche es enorme. De ello dependerá su correcto funcionamiento ya que es el elemento que lubrica todas las piezas y enfría y limpia el motor.

Es más, si no escogemos el aceite adecuado para nuestro vehículo, la fastidiaremos. Se producirá un mayor desgaste de las piezas porque estarán en continuo rozamiento, por lo que alcanzarán grandes temperaturas y provocando numerosos daños en el motor. Además, un motor mal lubricado perderá su potencia y aumentará el consumo de combustible.

Ahora que ya ha quedado claro, vamos a dar respuesta a la pregunta que corroe tus entrañas: ¿Qué tipo de aceite lleva mi coche?

 

Tipos de aceite para coche

Hay distintos tipos de aceite para coche según parámetros como el grado de viscosidad, que hace que el aceite fluya más rápido o más lento; o la W, que indica el comportamiento del aceite en el arranque en frío. Dicho esto, existen tres tipos de aceites:

 

Aceites minerales para motor

Se obtienen a partir de una destilación directa del petróleo. Son los más naturales del mercado, además de los más económicos. Son ideales para los coches fabricados antes de 1995 ya que éstos no están preparados para los aceites sintéticos.

 

Aceites semi-sintéticos para motor

Son una combinación entre aceite mineral y aceite sintético. Su principal ventaja es que son más económicos que los sintéticos y algo mejores que los minerales, ya que al tener componentes artificiales protegen mejor el motor.

 

Aceites sintéticos para motor

Los aceites sintéticos tienen base destilada de minerales y posteriormente son tratados en un laboratorio para hacerlos más estables y mejorar su calidad. Son los más eficientes ya que en este tratamiento se eliminan todo tipo de residuos que pueden perjudicar el funcionamiento del motor. El objetivo de los mismos es dar mayores prestaciones gracias a la eliminación de todo tipo de residuos y componentes del aceite que pueden reaccionar y perjudicar el funcionamiento del motor.

Además de estas ventajas también destaca el hecho de que tienen una mayor vida útil que los aceites minerales, mejoran la protección del motor y su vida útil. También resisten mejor la presión y las temperaturas extremas.

¡Lo natural es buenísimo pero lo sintético en ocasiones mucho mejor! Ejemplo más claro, imposible.

De todas maneras, lo mejor es que siempre apliques el aceite recomendado por el fabricante de tu vehículo.

Si necesitas más información o cambiar el aceite de tu coche, no dudes en venir a nuestro taller. ¡Te  atenderemos encantados!