¿Cuándo es necesario carga aire acondicionado? | Macisa

El aire acondicionado de un coche es un elemento con una función muy importante en materia de seguridad vial. Afecta directamente al bienestar de los ocupantes del vehículo, sobre todo al conductor. En este sentido, el aire acondicionado ayuda a prevenir la aparición de la fatiga y la somnolencia porque permite mantener el habitáculo con una buena temperatura.

Por todo ello, resulta esencial asegurar un correcto funcionamiento del sistema para evitar que los fallos produzcan un uso ineficiente o un mal funcionamiento.

En el artículo de hoy os vamos a explicar cuáles son los principales problemas que puede presentar el aire acondicionado, y cómo debe realizarse la carga.

 

¿Cómo saber si falla el aire acondicionado?

Uno de los problemas a los que nos enfrentamos en verano cuando empiezan a subir las temperaturas es que el sistema de aire acondicionado no consiga enfriar adecuadamente el interior del automóvil. Normalmente, la causa más frecuente de este problema es que se haya perdido parte del gas refrigerante del circuito, aunque existen otras causas que pueden afectar y provocar un mal funcionamiento del sistema.

En principio, el circuito del sistema del aire acondicionado por el que fluye el gas refrigerante es un circuito estanco, es decir, un circuito cerrado. Esto implica que no debería ser necesario realizar una carga del aire acondicionado, porque el gas refrigerante no se consume con su uso, simplemente fluye a través del circuito.

Ésta es la teoría. Pero en la práctica, muchas veces debe reponerse el gas debido a que los coches son mecanismos que están sujetos a continuas vibraciones por el motor, el arranque, la frenada, e incluso los impacto o golpes que podamos recibir, que puede provocar pérdidas. Estas pérdidas suelen producirse a través de las juntas que hay a lo largo del sistema y que con el paso del tiempo acaban perdiendo eficacia y reduciendo la estanqueidad de todo el sistema.

Hacemos especial hincapié en uno de los elementos del sistema que más suele provocar pérdidas de gas. Es el obus, que se encuentra situado en las conexiones de carga del aire acondicionado. Es recomendable la comprobación de su estado cada vez que se realiza la carga del aire acondicionado. En ocasiones, es necesario cambiarlo cuando provoca fuga de gas.

Otros fallos en el sistema de aire acondicionado pueden venir de los siguientes componentes:

  • El filtro está muy sucio. El filtro del sistema se encarga de retener el polen y sustancias contaminantes en suspensión en el aire para evitar que penetren al interior del vehículo. Cuando el filtro está muy sucio, el sistema comienza a fallar y entra menos aire frío. Además, puede también provocar malos olores. En estos casos, la solución es cambiar el filtro.
  • Fallos en el compresor. El compresor es el elemento principal del sistema de aire acondicionado. Cuando ha estado funcionando mal a consecuencia de una carga deficiente, el compresor se sobrecarga y acaba por averiarse. Es necesario sustiturlo.
  • Fallo eléctrico. Los sistemas de climatización suelen tener unos fusibles específicos. Cuando alguno se funde, se provoca el fallo en el sistema. Es importante localizar el problema que ha originado que el fusible se funda, y repararlo para evitar que cause daños mayores
  • Avería en la caja del climatizador o las trampillas de aire caliente y frío, que hacen que los flujos de aire de la calefacción y del aire frío se mezclen si no cierran bien.
  • Otros componentes que pueden fallar son el condensador y el evaporador. Puede ser más difícil detectar estas averías.

 

¿Cómo se hace la recarga del aire acondicionado?

Lo más recomendable es acudir a un taller especializado, que además de realizar la carga, podrán revisar que el circuito no tenga fugas grandes u otros fallos que provoquen un mal funcionamiento o un mal rendimiento.

No obstante, te damos algunos consejos para que tú mismo puedas hacer la recarga:

  • Adquiere un kit de recarga y un poco de gas refrigerante. Asegúrate de que es compatible con tu vehículo.
  • En el caso de que tu vehículo sea híbrido o eléctrico, te recomendamos que no hagas tú la recarga, ya que es más complejo y peligroso.
  • Utiliza siempre un EPI, unas gafas protectoras y unos guantes, para evitar daños.
  • Antes de hacer la recarga, lee detenidamente todas las instrucciones que se suministran en el kit, donde se indicará la forma de proceder.